Search Console mide la puerta de entrada; GA4, lo que pasa dentro. Ahí nace la brecha.
Google Ads ya no puede medir con una venda: el dato propio decide qué campañas venden de verdad.
Google Ads cambia el ritmo del presupuesto: más gasto cuando la demanda aprieta, menos cuando afloja.
Google Ads empieza a mirar el viaje completo del cliente, no solo el formulario bonito.
Google Ads prueba una puja más flexible para salir de la zona cómoda del ROAS.
Separa marca y captación real en Search Console sin inflar el SEO con tráfico prestado.
Discover cambia de hambre: menos ruido, más autoridad y un móvil que ya no perdona promesas flojas.
Auditar tras marzo exige mirar datos, no tocar a ciegas y proteger el tráfico que sigue vivo.
Google ya no lee una búsqueda: la abre, la trocea y busca respuestas por capas.
Google apaga los FAQ rich results y obliga a limpiar el SEO heredado que aún prometía visibilidad extra.